El oro registró el viernes su cuarto récord histórico de la semana al cerrar en 1.852 dólares la onza en la Bolsa Mercantil de Nueva York, incentivado por su carácter de valor refugio ante la volatilidad de los mercados y las incertidumbres sobre la recuperación económica en Estados Unidos y la Zona Euro.
En la última sesión de la semana, los contratos más negociados de oro, los de vencimiento en diciembre, sumaron 22,5 dólares la onza para terminar en 1.852,2 dólares, aunque durante esta jornada se llegaron a cerrar contrataciones por un máximo de 1.881,4 dólares.
Así, el oro subió el 1,2 % con respecto al jueves, cuando sobrepasó en el cierre la simbólica cota de los 1.800 dólares. Ese precio de cierre supone un nuevo máximo histórico para el metal precioso, que encadena así cuatro récords consecutivos la semana pasada: el martes cerró a 1.785 dólares; el miércoles, a 1.793 y el jueves, a 1.829,7.
El pasado 18 de julio el oro superó por primera vez la barrera simbólica de los 1.600 dólares la onza, y sólo un mes después los analistas ven cada vez más cerca la posibilidad de que alcance los 2.000 dólares la onza.
Las malas noticias macroeconómicas difundidas la última semana en Estados Unidos y las negras perspectivas de crecimiento han motivado la huida de los inversores de Wall Street, que buscan seguridad en valores considerados refugio como el oro.
El banco estadounidense JP Morgan rebajó sus previsiones de crecimiento de la economía de Estados Unidos para el cuarto trimestre de 2011 y el primero de 2012, al igual que Morgan Stanley anteriormente, elevando “aún más los riesgos de una nueva recesión”.
Estas advertencias se unen a los datos macroeconómicos desalentadores difundidos el jueves, entre ellos que la cifra de solicitudes de subsidios por desempleo en EE.UU. aumentó en 9.000 la semana pasada, y que las ventas de casas usadas bajaron un 3,5 % en julio y quedaron a su nivel más bajo en ocho meses.
Los ahorristas huyen de todo lo que sea volátil y riesgoso, para invertir en los metales y los otros bienes refugio más conocidos, que están atrayendo como un imán a los mercados.
Siempre en el frente de los irresistibles metales preciosos, la plata también está imparable, visto por ejemplo que el viernes cotizó (contratos con entrega inmediata) a 42,6 dólares por onza, con un alza de 5% en un día y en su nivel récord desde mayo.
Entre las divisas, el franco suizo sigue siendo el que acapara todas las miradas. La moneda helvética volvió a ganarle terreno a la divisa única europea, y cotizó a 1,128 euros, además de fortalecerse también frente al dólar estadounidense, a 78,97 centavos.
En sentido inverso evolucionó el precio del petróleo, arrastrado a la baja por el temor de una recesión en el mundo industrializado. El crudo bajó hasta un mínimo de 79,17 dólares el barril, para cerrar a 82 dólares: un 10% menos que lo que costaba en enero, cuando el escenario era muy diferente.fuente: ieco