El Gobierno sigue defendiendo los números oficiales de la inflación. Cada vez que aparece la polémica por los precios, los integrantes del gabinete salen a decir que se están midiendo bien, que nadie está manipulando el índice del consumo, que no hay ninguna distorsión de las estadísticas.
Estas páginas revelan datos que van a hacer más difícil defender esas cifras: los funcionarios más importantes de la administración kirchnerista están recibiendo aumentos de sueldos más altos que la inflación oficial y en muchos casos, más elevados que las subas conseguidas por cualquier gremio.
Cuánto subieron los salarios de los ministros y secretarios de Estado a partir del año 2007, cuando fue “intervenido” el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC)?
Ese mismo año, el costo de vida oficial fue apenas 8,5 por ciento y a los empleados del Estado nacional les aumentaron un 16 por ciento. Pero la mayoría de las autoridades nacionales tuvieron incrementos que superaron todos los porcentajes, con casos insólitos como Néstor Kirchner (37%) y el secretario de Inteligencia Héctor Icazuriaga (92%).

Algunos gozaron un incremento que superó el veinte por ciento. Entre ellos estuvieron el ministro de Planificación Federal Julio De Vido (21%), el secretario de Minería Jorge Mayoral (22%) y el entonces ministro de Salud Ginés González García (26%). En aquel momento, los tres percibían un sueldo que rondaba los 120 mil pesos por año. También hubo funcionarios que se alzaron con mejoras del treinta por ciento. Son los casos del secretario de Turismo Enrique Meyer y el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández, que pasaron a cobrar unos 28 mil pesos extra por año.

Un caso más sorprendente es el ministro de Trabajo Carlos Tomada. Mientras recomendaba que los sindicatos no pidieran más del diecisiete por ciento para ese año, él recibía una suba del 59 por ciento en sus bolsillos.
La historia se repitió en 2008, que tuvo una tasa inflacionaria del 7 por ciento, una mejora del 19 por ciento para los estatales y otro “salariazo” más grande para los bolsillos oficialistas. Entre los beneficiados estuvieron el ahora ex presidente del Banco Central Martín Redrado (49%) y el secretario Legal Carlos Zannini (47%),lo que significa que se agregaron 56 mil pesos a sus honorarios anuales. Otra reincidente es la ministra de Defensa, que superó su marca anterior y se alzó con un 43 por ciento.

El mayor “salariazo” del año fue para un primo del ex presidente, Carlos Santiago Kirchner (62%). Trabaja en el ministerio de Julio De Vido, donde le crearon un cargo llamado “subsecretario de Coordinación de Obra Pública Federal”. En el segundo puesto, se encuentra el ex secretario de Medios de Comunicación Enrique Albistur (56%), que manejó la poderosa pauta publicitaria del Estado y que renunció hace más de dos meses.
Con respecto al año 2009, la Casa Rosada se negó a mostrar los recibos de sueldo de la Presidenta y de otros diez funcionarios. Cristina Fernández –al final– aceptó informar cuánto dinero cobraba, pero habrá que esperar unos cuantos meses para que los demás hagan lo mismo en sus declaraciones juradas.
Hace un tiempo, se demostró que se habían producido “milagros salariales” entre los directores del INDEC, un fenómeno que después volvió a suceder. Ahora se detallan los increíbles aumentos que perciben los dirigentes kirchneristas de primera línea, que trabajan para el mismo Gobierno que jura que la inflación es baja.
Vale aclarar que no es ilegal recibir grandes subas salariales, pero estos datos sirven para demostrar –una vez más– que la inflación oficial no es verdadera y que incluso muchos funcionarios no consideran suficientes las subas pactadas por los sindicatos.fuente: diario perfil