Con el dólar paralelo está volviendo una clásica “profesión” en la city porteña: la de los “coleros”. Por hacer media hora de cola y comprar con su DNI unos u$s2.500 una persona puede ganar unos $100. Sin embargo, sus empleadores obtienen un rédito mayor: pueden obtener hasta u$s5.000, si es que disponen de una buena cantidad para invertir.
El negocio es muy simple: se adquieren dólares en las casas de cambio a $4,06 y se los vende luego en el mercado negro a $4,18, donde cotiza más alto a raíz de los mayores controles de la AFIP. La diferencia es ganancia pura, ya que no hay que pagar impuestos ni cargas sociales. De este modo, por cada 10.000 dólares que se operan en el mercado, se obtiene una ganancia de $1.200.
Según consigna el diario Clarín, para hacerlo hace falta tener espaldas financieras y un verdadero enjambre de coleros. La mayoría de estas operaciones las hacen personas que les proveen diariamente unos 400.000 pesos a los punteros, que son los encargados de distribuir la plata entre los coleros.
Como contrapartida, los coleros deben traer los dólares y el comprobante de compra, donde consta la hora de la operación y el tipo de cambio fijado. En todas las casas de cambio de la city conocen este mecanismo. Pero aunque han hecho ya varias denuncias a la policía, dicen que no pueden hacer mucho más.
“No podemos decirles que no les vendemos porque nos parece que no podrían haber reunido ese dinero, porque eso sería discriminación”, explican. Y señalan que han llegado a detectar que “hay grupos con tantos coleros que pueden mover hasta un millón de pesos diarios “.
Según Clarín, todos los días de la semana se juntan varias decenas de coleros a las 10 en punto en San Martín al 300. Allí los punteros entregan el dinero y los citan en la otra cuadra para una hora más tarde. A lo largo del día y hasta las 15 horas, cuando dejan de operar las casas de cambio, los coleros se renuevan.
Una vez hechas estas operaciones, son los punteros los que revenden esos dólares en el mercado negro, donde los compradores están dispuestos a adquirir divisas más caras pero con la ventaja de no tener que presentar documentos.fuente: iprofesional