A pesar de que hace más de dos semanas la Corte Suprema intimó a la ANSES para que en 30 días informe qué está haciendo “para evitar conflictos innecesarios o prolongar los existentes” debido a la enorme cantidad de juicios de los jubilados y sentencias impagas, el organismo que conduce Diego Bossio insiste en apelar los fallos de primera instancia que la justicia previsional dicta a favor de los jubilados que reclaman un ajuste de sus haberes.
En lo que va del 2011, por esas apelaciones, ingresaron en los juzgados de segunda instancia el récord de 16.213 sentencias que así no quedaron firmes para ser pagadas a sus beneficiarios, alargando la litigiosidad. Se trata de una cifra récord ya que representa casi un 40% más que en igual período de 2010 y supera las marcas de los años anteriores.
En tanto, según las cifras de la Justicia, hasta mayo ingresaron 33.252 nuevas demandas de jubilados agregando más causas a los 465.000 juicios que se tramitan en los distintos fueros de la Seguridad Social. A este ritmo en 20011 se agregarían unas 90.000 demandas nuevas.
Todas estas cifras son más que relevantes porque la cantidad de juicios y las apelaciones deberían haber decrecido ya que, a partir de varias denuncias, el Gobierno se comprometió ante el Comité Interamericano de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA a no apelar los fallos favorables a los jubilados que fueran similares a los casos Badaro, Elliff, Gemelli y otros sobre los cuales la Corte Suprema ya se pronunció condenando a la ANSES.
También se comprometió a desistir de los recursos judiciales que ya hubieran sido presentados ante la Corte o ante la Cámara Federal de Apelaciones de la Seguridad Social, contra las sentencias favorables a los beneficiarios. Esto no se está cumpliendo y por eso, la ANSES volvió a ser denunciada ante la CIDH.
A todo esto se agrega que en muchos casos la ANSES liquida mal las sentencias y eso obliga al jubilado a iniciar un nuevo juicio para que se cumpla con lo que dice el texto de la sentencia. Y además, aunque el Presupuesto de este año la ANSES prevé cancelar una 20.000 sentencias, con los pagos de junio, en medio año habrá liquidado apenas 4.067, un 60% menos de lo presupuestado.fuente: iprofesional