Sobran reservas en el Banco Central? Parecería que sí, ya que es lo que se desprende del intento del Gobierno de meter mano en las reservas “de libre disponibilidad”.

Todo surgió con el DNU 2010, frenado ahora por la Justicia, según el cual sobrarían reservas por unos US$ 16.000 millones porque de los US$ 48.000 millones que informa el BCRA, a $ 3,80 por dólar, se necesitarían apenas 32.000 millones para respaldar la base monetaria.

Este cálculo abrió el primer alerta entre los especialistas porque si bien se constituía el Fondo Bicentenario con US$ 6.965 millones, ese DNU hubiera dejado abierta la puerta para que, a través de un decreto simple, el Gobierno pudiera alzarse con los otros US$ 9.000 millones. Además, en un contexto de tipo de cambio flexible, bastaría que el Gobierno devaluara el peso para automáticamente “crear” más reservas excedentes.

Pero, ¿la Argentina tiene esas divisas excedentes? De los US$ 48.000 millones, hay unos 7.300 millones que corresponden a los encajes en moneda extranjera que los bancos deben depositar en el BCRA como contrapartida de los depósitos que recibe. O sea, tienen como contrapartida una deuda con esos bancos.

“Los pasivos con Basilea (BIS) también deberían ser tenidos en cuenta. El BCRA concertó operaciones con el BIS durante 2008 y el primer trimestre de 2009 para moderar el impacto de la fuga de capitales en las reservas, y aunque canceló una parte entre abril y septiembre, esa deuda asciende a unos US$ 3.000 millones. Así, parte de los activos en dólares deben estar disponibles para evitar un descalce de monedas con este pasivo”, señala un informe de Ecolatina. Así, las reservas “excedentes” rondarían los US$ 5.500 millones

Pero dentro de las reservas, hay otros 2.500 millones que corresponden a los DEG (Derechos Especiales de Giro) girados por el FMI que el Tesoro colocó en el Banco Central, a cambio de recibir divisas para pagar deuda –una gran parte se usó para pagar el cupón PBI en diciembre. Para vender esos DEG a dólares, el BCRA debería pedir la autorización al FMI y, de obtenerlo, la Argentina perdería participación en ese organismo.

Así, las reservas líquidas “excedentes” serían de apenas US$ 3.000 millones, por debajo del Fondo del Bicentenario. Ecolatina agrega que “además, y como quedó demostrado en épocas pasadas, el BCRA no puede limitar las reservas sólo a cubrir la base monetaria ya que ante un escenario de corrida, por el efecto multiplicador que tienen los depósitos, peligraría la estabilidad cambiaria y financiera”.

Así, se incluyen las Notas y Letras (Nobac y Lebac) colocadas a manos de un año –una deuda del BCRA–, en lugar de reservas excedentes habría un faltante US$ 10.000 millones.

En situaciones normales, esa relación entre reservas y base monetaria más Lebac-Nobac puede tener desvíos. Pero en situaciones críticas, externas o internas, podría impulsar un fuerte aumento de la tasa de interés y/o incentivar una presión devaluatoria si la gente, las empresas y los bancos salen a comprar dólares.
fuente: ieco