Todo el problema de tierras se termina con una simple reforma tributaria que reemplace los impuestos al trabajo y al consumo por RENTAS fundiaria -generadas por el 1,5% del valor de la tierra -valor generado por la sociedad y no por el dueño de la tierra– como manda la Ley Cristiana, la Revolución de Mayo de 1810, la Economía Clásica y la Constitución de 1853.

Los argentinos hemos traicionados